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#1
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La 'kale borroka' o terrorismo callejero ha descendido durante 2003 casi un 70% respecto a 2002, lo que supone uno de los niveles más bajos de los últimos años, según datos del Ministerio del Interior. Hasta el mes de noviembre se contabilizaron 142 acciones de terrorismo callejero, a las hay que sumar las de diciembre, mes aún no cerrado pero que ha registrado menos de cinco acciones violentas hasta comienzos de esta misma semana. Esto supone que 2003 puede cerrarse con menos de 150 ataques, lo que significa un 68,3% menos que el año anterior, cuando se produjeron 448. En 2001 hubo 552 atentados, 581 en 2000 y 390 en 1999. El descenso del terrorismo callejero en el año que finaliza puede atribuirse a varios factores, el primero de los cuales es la reforma legal que tipifica la 'kale borroka' como terrorismo y obliga a los PADRES A HACERSE CARGO DE LOS DAÑOS que provoquen sus hijos menores de edad. |
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#2
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HA DICHO HOY :
"Que los vascos defienden el concepto moderno de pueblo y de nación, y consideró que "todos los que aquí vivimos y trabajamos, somos vascos con independencia de que hayamos nacido en La Coruña, en Dakar o en Gasteiz o de que votemos al PP, a Batasuna, al PSOE, a EA, a IU o al PNV". "Y es lo importante, que quienes hoy vivimos y trabajamos aquí, trabajemos, debatamos, negociemos y decidamos nuestro futuro", indicó. PINOCHO TONTORRON. |
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#3
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En España, puede decirse que el debate ideológico (político, económico y cultural) ha muerto. Termina el año con "rebeliones" al concepto de ESTADO.
El único debate público existente es el de LEGALIDAD CONSTITUCIONAL contra nacionalismos (el que sea). Es decir, una BORRACHERA de identidades. El nacionalismo es una soberana memez en un mundo que camina hacia la globalización. Es más, es una fuente de discordias, de enfrentamientos y de terrorismo. Ahora bien, también es un sentimiento, UNA CREENCIA CUASI RELIGIOSA, no una idea. Por tanto, resulta tan difícil encauzar ese sentimiento y mantenerlo en unos límites tolerables. |
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#4
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Si el PNV acepta la COALICIÓN ELECTORAL, el desgaste de imagen sería atroz. Si no acepta, los batasunos le demostrarán, como han hecho con los presupuestos, que, sin ellos, los peneuvistas no pueden gobernar.
Algunos dirigentes sagaces del PNV saben que el propósito de Batasuna-Eta no es permanecer indefinidamente al servicio del PNV sino dominar el partido de Sabino Arana y TOMAR EL PODER. No se deben hacer comparaciones con Esquerra de Cataluña porque este es un partido democrático. Pero el objetivo es el mismo: aprovecharse de la ley electoral, convertirse en árbitros de la política vasca, arañar partidas suculentas de poder, dominar las espaldas serviciales y caminar francamente hacia la independencia para jorobar al cabrón Estado español. |
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#5
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Se trataba de ir cercando Madrid desde la periferia; de consolidar los feudos extremeño, andaluz y manchego; de golpear duro y al unísono, al abrigo de los nacionalistas del Bloque, contra el senil presidente del PP gallego, de horadar base social en el País Vasco, mediante la duplicidad dosificada que siguió a la defenestración de Nicolás Redondo y los suyos; guiñar, así, discretamente al PNV, a la espera del día decisivo de trastrocar, de un golpe, las alianzas e iniciar la ofensiva.
Ese día -estaba claro en las agendas de todos los estrategas- habría de ser el de las elecciones catalanas: primer triunfo por mayoría aplastante, que iniciaría la avalancha de alianzas contra el poder central, al cual, una vez desgastado desde fuera, bastaría dar un seco golpe final en las elecciones generales. De pronto, todo comenzó a fallar. Inexplicablemente. Lo de Prestige, lo primero. Por mucho que se vocifere, es difícil que, al final, la ciudadanía no por completo descerebrada trague eso de que el hundimiento de una chatarra de la mafia rusa repleta de petróleo haya que cargárselo al gobierno español de turno. Pasado el cabreo, la sensatez se impuso. Entre otras cosas, porque el único ministro que no se escondió debajo de la mesa, un tal Rajoy, hasta entonces invisible, les dio a pseudecologistas, bloquistas y del PSOE un baño de esos de los que difícilmente puede uno levantar cabeza. Luego, la guerra en Irak. No he conocido una demagogia más obscena que la de socialistas y subvencionados comediantes al rescate del más sangriento de los dictadores en ejercicio. Iba a ser el Apocalipsis, el fin del mundo, la repera... Al final, fue lo que cualquier analista que no estuviera del todo loco debiera haber previsto. Una huida despavorida del ejército sadamista ante el avance de las tropas aliadas. La caída del régimen. La muerte de los hijos del dictador y la final rendición innoble del sujeto que había dado orden de exterminar a cientos de miles de ciudadanos sin más crimen que el de no pertenecer a su clan sunnita. Y, de pronto, todas las apuestas se volcaron. Hacer el ridículo en lo del chapapote no hubiera tenido por qué ser mortal para Zapatero. Apoyar a un dictador como Sadam, y, además, perder, es algo de lo que no hay político que salga vivo. De cabeza de la operación "cerco de Madrid desde la periferia", Zapatero pasó a convertirse en el chico de los recados de un Maragall que aún pensaba poder salvarse del naufragio. El golpe final, el que sitúa al líder del PSC en posición cautiva de un Carod Rovira exultante y todopoderoso, ha sido demasiado para que el partido mismo sobreviva. Bono, Ybarra, Chávez si puede (que no está nada claro), intentarán salvar sus virreinatos. Con el inmenso cupo de sueldos fijos que eso incluye, y que es lo único importante, llegados a este punto de catástrofe. ¿Zapatero? Sobra a todos. Como sobra el PSOE, en tanto que partido con pretensión nacional. Todos han tomado asiento en una buena fila para ver cómo se la pega en marzo. Él solo. Después, que cada cual se agarre a lo que pueda. LUCRECIO |